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Sep 16

CUARTA BATALLA DE MATURÍN

12 de Septiembre 1814

  • El realista Francisco Morales, segundo al mando después de José Tomás Boves, ataca a Maturín con soldados de infantería y caballería, por el alto que tiene la llanura al poniente, refiriéndose a la planicie de los Guaros y al Alto del Otero, conocido después como el Alto de los Godos.

 Batalla Independencia

Después de algunos enfrentamientos en el Oriente de Venezuela, Francisco Morales le sigue las huellas al patriota independentista José Francisco Bermúdez; presentándose en la tarde del 7 de septiembre de 1814 frente a Maturín, y luego de situarse en el alto que tiene la llanura al poniente, remite una correspondencia a los jefes militares y civiles para que se rindan, según Francisco Javier Yanes, descrita en los siguientes términos: “El ejército de mi mando que sostiene los derechos de Su Majestad Católica el Rey Fernando 7°, no tendría más trabajo que marchar para pulverizaros; pero deseoso de economizar la sangre, os propongo hagáis una capitulación honrosa, estando dispuesto a dar pasaporte a todos los jefes y oficiales que no quieran permanecer en el país, bien entendido que si desatendéis mis benéficas intenciones, mañana mismo quedarán todos reducidos a cenizas”. P. 159

El General en Jefe José Francisco Bermúdez, se reúne con su oficialidad, entre ellos los Tenientes Coroneles Pedro Zaraza, José Tadeo Monagas, Manuel Cedeño, Luis Calderón, entre otros y traman las estrategias para defenderse del opresor imperialista, y dar respuesta a la rendición que pide Francisco Morales. El debate entre los jefes de la Guarnición de Maturín se mantiene firme, porque está en juego la libertad y la soberanía patria, asumiendo que hay el antecedente un año antes, cuando el general Manuel Piar se enfrentó al capitán General español Domingo Monteverde y lo derrotó.

 El General en Jefe José Francisco Bermúdez con sus Divisiones y altos oficiales al frente del emisario de Morales, lee en voz alta: “ved aquí lo que ofrece el Comandante Morales ¿Qué decís vosotros? Toda la tropa y sus oficiales contestaron unísonos: ¡Viva la patria! ¡Viva la libertad! Y despidieron al emisario, con la siguiente respuesta: Que el pueblo de Maturín que había jurado ser libre, renovaba en aquel día sus votos, y estaba resuelto a quedarse reducido a ceniza, antes que profanar las glorias de sus triunfos”. P. 160

 El General en Jefe José Francisco Bermúdez contaba con 1000 jinetes y 250 infantes adiestrados en el uso de la lanza, bayoneta, espada y cuchillo, armas de uso común en la época de la independencia, pero sobretodo estaban armados de coraje, brío y fortaleza republicana, más que suficiente para enfrentar enemigos usurpadores de la soberanía nacional.

 Siguiendo con la versión de Francisco Javier Yanes, con respecto a su libro: Historia de la Provincia de Cumaná 1810-1821, describe la fuerza militar patriota.

 Escuadrones del Ejército Republicano

  • General José Francisco Bermúdez con 4 escuadrones, y un cañón de campaña dirigido por el Capitán Morillo
  • Cap. Francisco Carmona, dirigía el 1er escuadrón de mando
  • T/Cnel. Luis Calderón, comandaba el escuadrón 39
  • T/Cnel. Pedro Zaraza, escuadrones 40
  • T/Cnel. José Tadeo Monagas, un escuadrón de caballería
  • Cap. Remigio Fuenmayor, encargado del escuadrón de reserva, compuesto por 43 hombres, dispuestos a dar la vida por la patria.
  • T/Cnel. Andrés Rojas, comandante de la infantería de 250 soldados y un cañón
  • T/Cnel. Manuel Cedeño, Comandante de la caballería
  • Cap. Morillo, al frente de los dos cañones de campaña

  Fuerzas militares realistas

Francisco Morales tenía a sus órdenes soldados que superaba al doble a los nuestros. Información suministrada por un soldado republicano que había escapado, y suministró los siguientes datos a Bermúdez.

  • Sus respectivas Divisiones
  • 06 batallones en línea
  • 20 escuadrones de caballería

Inicio del enfrentamiento de la 4ta Batalla de Maturín

El día 8 de septiembre Francisco Morales, despliega dos escuadrones carabineros de guerrillas por la izquierda y por la derecha, rumbo a la planicie de los Guaros y el Alto de los Godos, poniéndolos en fuga el Comandante de Caballería Manuel Cedeño y el Capitán Francisco Carmona quien dirigía el primer escuadrón de mando; mataron a 38 soldados y se apoderaron de 13 carabinas y los patriotas no obtuvieron ninguna baja ni heridos. El día 10 por la noche, autoriza algunos tiros de cañones para seguir alarmando las tropas de Morales, cuestión que causó efecto para los planes establecidos.

 El día 12 el General José Francisco Bermúdez, emprende la batalla con sus más cercanos colaboradores del alto mando militar, el General Bermúdez avanza por la izquierda del enemigo con 4 escuadrones, y un cañón de campaña dirigido por el Capitán Morillo, en el Alto de los Godos, suponemos que por lo alto del terreno es la ubicación actual del Fuerte Paramaconi, mayor visibilidad y ventaja cuando los realistas crucen el caño; y un grupo de infantes acompañando el cañón del Comandante Andrés Rojas. Por la derecha otros 4 escuadrones y un cañón al mando del Comandante Manuel Cedeño, produciéndole una gran mortandad al ser sorprendidos los realistas al mando de Morales.

 Por el lado de Cedeño los realistas avanzan hasta los terraplenes o baterías de los republicanos, cerca donde está actualmente el liceo Francisco Iznardi y el sector Viento Colao, se apoderaron del cañón y mataron al capitán Morillo, los patriotas huyeron por los farallones del bajo Guarapiche; pero inmediatamente Cedeño atacó y pudo resguardar las inmediaciones del Blocó o terraplenes de defensa de la ciudad de Maturín al norte de la actual plaza Piar.

 Los Comandantes José Tadeo Monagas y Manuel Cedeño, embistieron con gran ímpetu sus columnas de caballería cerrada y el escuadrón de reserva a la cabeza, destrozaron la infantería enemiga y siguieron media legua a la caballería enemiga y también la vencen; a pesar que José Tadeo Monagas sale herido en una rodilla.

 Eduardo Blanco, en su célebre libro: Venezuela Heroica, editado en 1885, puntualiza, Los infantes realistas resisten sin desconcertarse el recio choque de nuestros intrépidos lanceros; una brega sangrienta, tenaz, enardecida, se traba entonces en la inclinada llanura delos Guaros”. P. 191. Con respecto al sector los Guaros del que habla el autor, es posible que estuviera ubicado, donde está la plaza de la Resistencia Indígena o la Iglesia San Ignacio de Loyola, porque en los enfrentamientos cuerpo a cuerpo, la ventaja la tiene el que está en la parte alta, y por ende los patriotas conocían el terreno como las palmas de sus manos, por lo tanto debían seleccionar espacios con lomas que los favorecieran; hago esta acotación, porque actualmente el sector los Guaros está ubicado frente la Universidad de Oriente (UDO), muy abajo del desfiladero del Alto de Los Godos y la planicie de Los Guaros.

 La persecución de todos los frentes preparado por José Francisco Bermúdez, se mantuvo hasta las 8 de la noche, regresando por la oscuridad, y al llamado de las bandas y la diana, se reúne la caballería e infantería y proclaman la victoria.

 Los realistas tuvieron muchos muertos, entre jefes y oficiales, 85 heridos, 865 prisioneros, 150.000 cartuchos de fusil, 2.100 fusiles en su mayoría de bayonetas, 700 caballos ensillados y bestias en pelo, todos los equipajes, archivos, y tiendas de campañas. El Ejército Republicano, tuvo 74 muertos y más de cien heridos.

 Tremenda derrota propinaron los patriotas, dirigidos por el célebre y audaz Bermúdez, hombre de confianza del General en Jefe Santiago Mariño, a los realistas godos que insistían en apoderarse de Maturín, sin pensar los egregios compatriotas republicanos que preferían la muerte ante la opresión imperial del yugo español. Francisco Morales no le quedó otra alternativa que huir con el ejército destrozado, rumbo al Oeste de la ciudad de la Sultana del Guarapiche, por el camino real de Areo, hasta llegar a Urica, para encontrarse con su Jefe el asesino José Tomás Boves, y tratar de reorganizar su fuerza militar.

 Con esta nueva jornada feliz de los compatriotas acantonados en Maturín, se acentúo la respetabilidad hacía la ciudad del Guarapiche, su reputación llegaba al centro de la capital de la República con brillo de éxito. Bermúdez aumenta su tropa a 2.200 infantes y 2.500 jinetes, lo que le daba fuerza para seguir en las trincheras de lucha por la soberanía y la libertad de los pueblos.

 

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